Capítulo LXIV: Sorpresa y Discusión (Parte Dos)
Leyna al escuchar la severidad de Josh, una pequeña rabia recorrió su cuerpo. Se cruzó de brazos y le miró ceñuda.
—Va a ser mi cuñado Josh —argumentó ella endureciendo los rasgos de su rostro angelical—. Y lo está intentando. Se ha rehabilitado y nosotros como familia debemos apoyarlo. Podemos ser su fortaleza en medio de la debilidad.
Hendrik sonrió de boca cerrada, sintiéndose triste al ver que ella y mamá eran las únicas personas que le apoya