Capítulo LXII: Visita Inesperada
Josh llegó casi a las diez de la noche con el ánimo por el suelo. Se estacionó sobre el camino de piedras, luego se soltó la corbata y apretó el manubrio con ambas manos, mientras miraba fijamente la casa en la cual había vivido siempre.
Pudo notar que una de las ventanas principales estaba con las cortinas abiertas y completamente iluminada. Estrechó su vista y se fijó en una silueta: era su prometida.
A simple vista, Leyna estaba riendo y hablando animadamente