Capítulo XXIX. Un despertar para Aurora.
Duff.
Sentí más que vi, como la onda expansiva me impulsaba para atrás justo después de haber llegado junto a Cathaysa. Casi no me dio tiempo de abrazarla, mientras ambos caíamos contra en suelo e intentar taparla con mi cuerpo. Me golpeé fuertemente la espalda contra el suelo, pero me olvidé del dolor, para comprobar cómo se encontraba mi mujer.
Noté que no respiraba, y en su muñeca, no tenía pulso, en ese momento mi mundo se paralizó y el terror me atravesó, actué por instinto y comencé a real