18 - Te extraño.
El trabajo en la empresa transcurrió con normalidad. El señor Wright no intervenía en lo que hacía, ni insistía en hablar conmigo, ni obligarme a cenar, ni nada. Pero, siempre me llegaba el almuerzo con una nota en la base de la vianda. A los quince días, comencé a quedarme hasta pasada la hora de la salida, y a eso se sumó la cena, que también me llegaba.
Pocas veces nos cruzábamos, pero las veces que lo hacíamos, él trataba de mantener su distancia de mí. Me ignoraba y evitaba enormemente siq