19 - No quiero que nadie lo sepa.
Oculta en la habitación de hotel, me dedico a trabajar. Hacer cualquier cosa que no sea pensar en Ismael Wright. Entre todos los hombres, tuve que venir a caer en sus garras de depredador intenso.
Estoy tan solo en pijamas, cuando tocan la puerta. Con mi mano, agarro la bata y me la coloco, mientras camino hacia la entrada. Por la perilla, intento visualizar a la persona que se encuentra el otro lado, y me sorprendo al descubrir que se trata de mi jefe.
Abro la puerta y lo enfrento.
—¿En que