17- Místico.
El señor Wright solo entró a mi oficina para decirme eso, y obviamente, poder ver mi reacción; sin embargo, me mantuve serena en todo el tiempo que estuvo parado en mi puerta.
Al final, parecía haberse molestado, por no darle la atención que esperaba y se marchó. Frustrado es la palabra que lo describe mejor.
Reí en mis adentros.
Y nuevamente, me concentré en mis tareas cotidianas, sumergiéndome de lleno en ellas.
Ni siquiera me percaté que ya era de noche, hasta que nuevamente, él invadió m