—¿Tienes hambre? —preguntó, intentando cambiar de tema—. Me di cuenta de que no teníamos nada para calentar en la nevera y nos faltan muchas cosas. Quería ir de compras, pero me quedé atascado en el trabajo. Puedo ir mañana, pero lo importante es ahora. ¿Quieres salir a comer algo? Sé que es un poco tarde, pero quizás si buscamos un poco encontremos algún sitio que todavía esté abierto.
—No —respondió Christina secamente.
Evan asintió. —Vale —dijo, alargando la palabra—. ¿Voy a comprar algo par