—¿En qué estás pensando? —le preguntó Timothy. Chloe se giró para mirarlo a la cara.
—¿Qué? —preguntó ella.
—Llevas un rato muy callada y puedo oír los engranajes girando en tu cabeza —dijo él—. ¿Todo bien?
—Sí, estoy bien —respondió ella—. ¿De qué querías hablar conmigo? La curiosidad me está matando.
Timothy suspiró profundamente.
—Sé que dije que quería hablar, pero realmente me temía este momento en el que de verdad tuviéramos que hacerlo —dijo.
Chloe no pudo evitar soltar una risita.