El movimiento abrió su chaqueta negra, dejando entrever su impecable camisa blanca ajustada a su ancho pecho y a su abdomen plano. Todo estaba perfecto. Este era un gran día para él y para su agencia. Era una fiesta para celebrar la cuenta que Golden Gates Promotions había conseguido con Packard Enterprises, y se había invitado a un buen número de personas. Todo parecía indicar que saldría a pedir de boca. Todo era perfecto.
Bueno... Salvo por el hecho de que Christina se había negado a acudir