—Uf. ¿Por qué tarda tanto? —preguntó Evan con impaciencia—. Vi a ese desgraciado, Felix Greene, esta mañana. Sé que también va tras la cuenta. No puedo arriesgarme a que nos la quite. Sobre todo porque ya le presumí de que la teníamos. De verdad creí que la teníamos después de hablar con Jensen Packard.
—¿En serio? No deberías haberlo hecho —respondió Chloe—. Pero no te preocupes por él —añadió tras una breve pausa. Aunque no se lo admitiría a Evan, le ponía muy nerviosa saber que su rival tamb