Sara soltó una risita. Él la hacía sentir como si estuviera de nuevo en el instituto… Sonrojada sin control porque el chico guapo de la clase se había fijado en ella, respondió: «No me atrevería».
«Hace tres días que no te veo y te echo de menos», dijo Simon.
Era una de las cosas que más le gustaban de él. Siempre le decía que la echaba de menos cuando estaban separados, y ella no tenía ninguna duda de que él anhelaba su presencia tanto como ella la suya.
«Es culpa tuya, no mía», replicó Sara.