Mundo ficciónIniciar sesiónMe levanté de la silla y corrí al baño sin mirar atrás, apenas entré me lavé la cara con agua fría varias veces, hasta que mis mejillas volvieron a su color natural. Sequé el exceso de líquido en mis rizos goteantes y meneé mi rostro hasta retirar el agua con las manos.
Dios cuando entré y me acerqué al espejo, mi rostro era de un rojo intenso y mis ojos tenían un brillo extra&ntild







