Mundo ficciónIniciar sesiónAdrien.
Después de que Camelia recibiera la tercera y última dosis de antibiótico vía endovenoso la noche anterior, concerté una cita con Estela. La mejor amiga de mi esposa, para el día siguiente.
La mañana era húmeda, a pesar de los fuertes rayos del sol, en una ciudad contagiada por la fragilidad del alba. Donde era tan común salir a laborar incluso antes de que los primeros rayos del sol atravesaran el horizonte. Como Julia, una señora que debería estar retirad







