El amanecer atravesó la ventana del pequeño departamento, y Lyra parpadeó despacio cuando vio la imagen frente a ella, despertó sintiendo una felicidad irreal al ver el apuesto rostro de Kael demasiado cerca, y suspiró. Sobre todo por como la tenía abrazada, era un abrazo tan íntimo, que se estremeció, no podía creer que Kael algun día la tomaría de esa manera. Lyra pensó que seguía dormido y se quedó mirándolo por un momento, completamente embelesada. Se mordió los labios y estiró su mano par