Gaby detuvo su coche a las afueras del edificio de la familia Allen, tomó las flores en sus manos y respiró profundamente.
Bajo y empezó a caminar lentamente por la acera, se detuvo en la entrada del lugar, estaba algo nerviosa.
Ingresó al ascensor y marcó el piso indicado. Sofía tenía razón, quizás solo debía de intentarlo.
Iba pensando en las palabras que debía decir, no quería hablar alguna incoherencia y terminar avergonzándose.
Las puertas se abrieron de par en par, y Gaby salió con el