—¿Estás segura de lo que dices, hija?
Preguntó la mujer, preocupada y asustada a la vez.
—Sí, fue demasiado real, ni siquiera quiero recordarlo.
Patricia continuó caminando por los pasillos de la boutique, comprar era lo único que la ayudaba a distraerse.
—Debes de tener cuidado.
—Lo sé, estoy segura de que existe una mínima posibilidad de que este viva, eso realmente me preocupa.
Patricia había pasado toda la mañana pensativa, y gracias a su novio se había enterado de que el señor Young ha