La mujer se levantó de su asiento molesta, su hijo a veces era realmente complicado.
Le había conseguido una novia hermosa, con la cual podía casarse y formar una familia, pero parecía tener clavada a Patricia en el pecho.
—No voy a permitir que mi hija siga desperdiciando su juventud —exclamó la madre de Linda.
—No se preocupen, hablaré con mi hijo, él se casará con Linda.
Linda estaba molesta, se sentía realmente ofendida, le había comprado un obsequio, pero no era un anillo.
Darío seguía