UN BAÑO PADRE E HIJO.
UN BAÑO PADRE E HIJO.
«―¡Mamá! ―gritó la niña con alegría, lanzándose a los cálidos abrazos que siempre la esperaban.
Su madre, con una sonrisa que iluminaba su rostro, tomó a Tatiana en sus brazos.
―Mi pequeña estrella ―le dijo, besando su frente. ―¿Sabes cuánto te quiero?
Tatiana, riendo, asintió con la cabeza.
―¡Hasta la luna y de regreso!
―Exactamente ―respondió su madre, colocando una corona de flores silvestres en la cabeza de Tatiana. ―Y siempre recuerda, mi amor, solo quiero que seas fel