ROBAR UN TESTAMENTO
Alexei no se perdía ni una sola de las expresiones que cruzaban el rostro de Tatiana. Aunque en su corazón no necesitaba ninguna prueba para saber que Misha era su hijo, había decidido realizarla de todas formas. No quería dejarle a Tatiana la oportunidad de refutar la paternidad.
—Hola, señor Antonov —la voz de Tatiana tembló al saludarlo.
—Oh, cariño, ¿cómo qué señor Antonov? Siempre he sido papá Vadim, ¿de acuerdo? —Vadim respondió con un tono bastante cálido.
Ella le