44 VISITA FAMILIAR
Serem estaba muy nerviosa, todo había pasado tan rápido que no creyó que él hablaba en serio cuando le dijo que quería presentarle a su abuela.
Pero ahí estaban, frente a la mansión Ozdemir, y con toda la intención de entrar en los próximos minutos. La muchacha miró hacia adentro de los muros que ocupaban mucho más de una manzana, y se quedó estupefacta al ver la grandeza y el lujo que guardaban. Junto aquella casa, la mansión que compartía con las muchachas, parecía ser una