C57-UN INCENDIO QUE NO PUEDO APAGAR.
C57-UN INCENDIO QUE NO PUEDO APAGAR.
—¿Qué sientes por mí, Rachel Miller?
El silencio se estiró. Rachel no parpadeó, su respiración se aceleró. Y el bar, el juego, el ruido... todo se desvaneció. Aaron temió lo peor, el nudo en su estómago se intensificó, pero cuando una sonrisa lenta, cargada de promesas, se dibujó en los labios de Rachel, él pudo respirar.
Ella se levantó de la mesa y cerró la distancia con pasos deliberados y se detuvo tan cerca que sus cuerpos casi se tocaban.
—¿Espacio? —