C171- ¡TRES!
Días después, llegó la ecografía que ya no podían esquivar.
Rachel había evitado saberlo en la primera. No por miedo, sino por una intuición que prefería mantener en silencio, pero esta vez no habría escapatoria.
Esta vez lo sabrían.
El zumbido suave de la máquina llenaba el aire y Rachel yacía en la camilla, sintiendo gel frío extendiéndose por su vientre. Aaron estaba a su izquierda, sosteniéndole la mano con una fuerza que lo delataba, a la derecha, Melody y Leah se estiraban todo lo que podían para ver la pantalla.
La doctora con una sonrisa cómplice ajustó el equipo.
—Bien —dijo—. Veamos.
El sonido apareció primero. Un latido rápido, firme y Rachel contuvo el aliento.
—Ahí está su bebé —dijo la doctora—. El corazón late perfecto.
Aaron exhaló como si hubiera estado conteniendo el aire desde hacía semanas, apretó la mano de Rachel y sonrió sin darse cuenta.
Entonces la doctora movió el transductor.
—Y aquí tenemos…
Otro latido se sumó, distinto, cercano y Aaron abrió