C154- ES MI HIJA Y TIENE QUE SABERLO.
C154- ES MI HIJA Y TIENE QUE SABERLO.
El aire se volvió irrespirable y Aaron sintió que el mundo se abría bajo sus pies. Pero de las profundidades de ese vértigo emergió, como un salvavidas de hierro, un recuerdo incontestable.
—¡NO ES POSIBLE! —la cortó él, su voz áspera pero firme, levantando una mano como para detener físicamente la idea—. Eso es imposible, Rachel. Absolutamente imposible. —La miró, y en sus ojos ya no había sólo confusión, sino el destello frío de un hecho comprobado—. ¿Has