C132- VER A MI HIJA.
C132- VER A MI HIJA.
Pasaron los días y el juicio se acercaba con una tensión que podía sentirse en el aire como electricidad previa a una tormenta. Ese día John estaba en su oficina, tecleando con furia frente a su computadora. Había movido fichas contra Aaron, contra Rachel, había intentado hundirlos desde todos los ángulos posibles, pero nada caía. Las licitaciones seguían saliendo para ellos, la empresa de Rachel crecía como la velocidad de la luz y la imagen de Aaron no se desplomaba.
Ese estancamiento, esa resistencia silenciosa, lo frustraba como pocas cosas en la vida.
La puerta se abrió sin que él diera permiso. Isadora entró con paso firme, llevando un traje ejecutivo ajustado, una carpeta de documentos entre las manos y una sonrisa calculada. Ella sabía exactamente cómo moverse, cómo lucir, cómo entrar en su línea de visión sin esfuerzo aparente.
—Hola, cariño —murmuró acercándose.
John levantó la vista apenas, con el ceño tenso.
—¿Qué hay con la reunión de esta tarde?
—Co