—¡Dulce, espera!— intenta detenerla pero ella hace caso omiso a sus súplicas —debes entenderme, ya me comprometí. Además, no entiendo porque dices eso, si Natalia solo tiene ojos para mí, lo único que quieres es que yo no me case con ella, no tienes que inventar toda esa mierda
—¿¡Inventar!?— pregunta volteando a mirarlo como si el diablo se hubiera apoderado de ella, y lo que supuestamente iba hacer una cena tranquila, terminó en un desastre
—yo...— intentó hablar pero lo que siente es el tac