—¿¡Qué!?— el corazón de Natalia bombea seguidamente
—¡Responde!— le grita, y cuando la señora Hortensia escucha la pregunta arrogante de Miguel se atreve a salir
—pero ¿Cuáles son esos gritos?— sé para al lado de Natalia
—¡Responde Natalia! ¡Dime la puta verdad!— le grita y la señala sin dejar de mirarla con ganas de matarla
—¡Me haces el favor Miguelito, a mi hija no le gritas!— interviene, Hortensia
—¡No sé meta señora!— Miguel está pero con un genio infernal
—¡Respeta a mi madre!— lo ab