—estaré ansioso porque llegué la noche— en realidad Jorge se emocionó con las palabras de Selene
Parrow, hace una mueca de disgusto que ninguno de los tres que están a sus espaldas pudieron ver. Él continúa caminando, pero no piensa ser burlado, pues tienen un plan perfecto.
Cuando Massimo se marcha por completo, Selene suelta el aire retenido. —¡Santa madre!— exclama Mariano y agarra la copa que contiene jugo de naranja y la bebió a fondo
Jorge no deja de mirar a Selene, aunque sabe perfectam