—¡No lo hagas!— interviene Selene pero, demasiado tarde
—¡Selene, tienes 20 minutos para reunirnos!— ordena Massimo y Mariano arquea una ceja
—¿Quién es usted, para que se atreva a hablarle a una mujer maravillosa como ella, de esa forma?— Mariano habló tan determinante que Selene le hace señas de que cuelgue la llamada
—¿Quién carajos, habla?— pregunta Massimo y camina de un lado a otro
—un hombre que tiene más pelotas que tú, y que sabe perfectamente que a una dama, como a Selene Villarreal