VERONICA
La mujer suspendida, cegada y rodeada de cadenas por todo el cuerpo.
Eso era impactante, pero asombroso era que estaba dando una escena para muchas personas que observaba como un hombre usaba su cuerpo dándole látigos, tocándole el coño y penetrándola el ano con un dildo mientras ella de piernas abiertas para el público.
— Te sientes horrorizada por la escena —susurró.
Me volví ligeramente hacia él, sin dejar de mirar la escena que nos rodeaba.
Era imposible, ya que la mujer gemia dema