Por su trabajo, Erick tenía una amplia selección de trajes, todos carísimos y de un muy buen diseño, que no solo lo ayudaban a verse presentable para las importantes reuniones que tenía casi a diario, sino que también le permitían sentirse cómodo y seguro. Nunca había dudado sobre qué ponerse, pues siempre lograba dar con el atuendo perfecto casi que a la primera. Sin embargo, parecía que acababa de hallar la excepción a la regla, pues aunque había tenido nervios de acero al enfrentarse a cient