El peor castigo: 7. Sé a lo que te dedicabas
Le dieron el alta tres días después, y aunque Matías no se había movido del hospital desde entonces, no volvió a entrar a verla, no cuando la mujer, que probablemente le iba a dar un hijo, lo desestabilizaba de aquella forma.
— ¿Lo tienes? — le preguntó Matías a su jefe de escoltas cuando lo vio llegar.
— Sí, señor — y le entregó un sobre con el documento de viaje en el interior.
Matías lo revisó y asintió.
— Bien, prepáralo todo para que volemos mañana a primera hora.
— Enseguida, señor.
Cuando