32. Amelia besa a Cristóbal
Cristóbal se quedó mirando la puerta de la habitación cuando tuvieron que usar la fuerza para sacarlo. Se mesó el cabello con desespero y aguardó, impaciente… enloqueciendo.
Casi una hora después. El doctor salió. Las enfermeras lo siguieron.
— Conseguimos estabilizarla, pero… Amelia no puede recibir otra fuerte impresión o esta vez no podremos hacer nada — Cristóbal sintió un aire de alivio y asintió con ligereza —. Puede pasar, solo recuerde lo que le acabo de decir.
Cristóbal volvió a asentir