12. Los celos de Cristóbal Cienfuegos
En cuanto llegó al hospital, Cristóbal Cienfuegos exigió tener noticias de su esposa.
Perdone, señor, pero… solo se permite dar información a los familiares — le dijo una joven enfermera al acercarse.
Cristóbal rio sin gracia.
— Soy su esposo.
— ¿Su esposo? ¿Es usted el señor Cienfuegos?
Cristóbal suspiró, hastiado de que lo hicieran perder el tiempo.
— Me contactaron y me pidieron que viniera y usted me pregunta si soy el señor Cienfuegos. ¿Quién podría preguntar por el estado de mi esposa si n