–Los he conocido–soltó Angela de pronto.
Se produjo un silencio al otro lado del teléfono.
–Y…
–Mamá, son como cualquier otra familia dedicada al negocio de la construcción. Por lo demás, como sabes, el padr ede Dante abrió la empresa después de mudarse a Welsdale, pero después perdió a su mujer y se vio con dos hijos pequeños a los que criar.
El padre de Dante había llegado a Welsda le cuando era joven mientras que su padre había nacido y crecido allí. Solo su madre podía saberlo que era ser u