— No tendrás que lucirte ni mostrar los grandes proyectos. Solo te darán la bienvenida, así que no hay por qué estar nervioso — Animaba Calisto a Ulises mientras se dirigen al punto de la reunión.
—Entonces solo saludo y ya — se mofó el oji verde, consiguen que Calisto rodara los ojos.
— Claro que no, muestra seriedad y profesionalismo por favor, eres un hombre muy capaz.
— Si sigues diciendo esas cosas, me la voy a creer — alegó Ulises animado.
— Eres imposible. Anda ve y demuestra todo lo que