Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 16: Corazones rotos.
Angus se levantó de la cama. Leonor se quedó sorprendida ante su acusación, ni siquiera sabía qué estaba pasando.
—¿De qué hablas? Yo no… hice nada —se defendió ella tratando de soportar la vergüenza que le producía tener a toda esa gente allí.
—Siempre es lo mismo, tira la piedra y escondes la mano, eso es digno de ti, solo te gusta hacerte la víctima. Pero ni creas que voy a caer en tu trampa, tú armaste esto, tú sales de esto sola —sentenció con severidad.
—¡Ningún sola! Tú vas a responderle