Capítulo 76: Un acercamiento inesperado.
El quejido de Angus estalló en la sala, con una mueca de dolor, seguido por un silencio sordo. Los ojos del hombre se iluminaron con una sonrisa feroz, disfrutando el dolor que estaba infligiendo.
—¡No! —gritó Leonor, saltando hacia ellos
Lanzó un grito, observando con horror cómo el arma se hundía aún más en el cuerpo de Angus, como si quisiera dividirlo en dos.
Sin pensar, intentó detenerlo, antes de que pudiera hacer algo, el hombre extendió el pie haciéndola caer, sin embargo, esa distrac