86. Fui yo quien te falló
86. Fui yo quien te falló
Bella parpadeó varias veces para acostumbrarse a la claridad de la tarde que se filtraba por la ventana; su cuerpo estaba cubierto con una manta vieja, pero limpia. Sus ojos se sentían pesados, producto del llanto. Tenía la impresión de que no volvería a sentirse completa nunca más.
No solo se sentía traicionada por Ava, sino que también se sentía tonta. Estuvo años pegada a su tía, como si realmente fuesen madre e hija, y nunca se dio cuenta de que no era buena.
Jamás