122. Cosechas lo que siembras
122. Cosechas lo que siembras
Cerca del mediodía, Layla echó en falta su teléfono.
—¿Has visto mi móvil? —preguntó a Nathan justo cuando entraba a la habitación con un cuenco de fresas con crema, un antojito de media mañana para Lay.
Él se tensó, pero asintió.
—Sí, lo he apagado antes de ponerlo a cargar —dijo, sintiendo que el momento había llegado.
—¿Puedes traérmelo? Quiero revisar lo que dicen las revistas del estreno y de todos los secretos que se revelaron ayer. Espero que ocupemos las pr