STEVEN
Hoy no puedo concentrarme, oigo a mis contables desgranar los datos de las inversiones de Parker Estate, lo que debería animarme porque demuestra lo bueno que soy en mi trabajo, pero mi mente está en otro lugar, exactamente arriba, donde reside actualmente la mujer que me hizo perder la cabeza... literalmente.
Las imágenes de anoche no dejan de venir a mi cabeza, y mi pene corre el riesgo de hacer un ridículo colosal si se me ocurre levantarme de detrás de mi escritorio.
Oigo toser y Al