65. Un híbrido.
—¡Vaya, vaya! El mundo está lleno de sorpresas —murmura Jarek, volando cerca de Annie. Sus ojos, cargados de malicia, brillan mientras extiende la mano, intentando tomarla desprevenida por el cabello para doblegarla.
Sin embargo, cuando intenta alcanzarla, de la nada —como un fantasma, como un muro de acero— Arón aparece, deteniéndolo en seco y tomándolo completamente por sorpresa.
Con impecable precisión, el Alfa inclina apenas la cabeza hacia atrás y descarga un certero golpe en la frente de