13. Encontraré a la ladrona.
En otro lugar.
El teléfono del Alfa suena de nuevo, su tono insistente corta el silencio sepulcral del despacho donde se encuentra reunido con el Beta y el Delta.
Aprieta los dientes con fuerza, haciendo que rechinen; intenta ignorarlo. La información que sostiene entre sus manos hace hervir su sangre, inundando su cuerpo de una ira densa y una frustración desgarradora que apenas puede contener.
Con el ceño fruncido y un suspiro cargado de exasperación, finalmente toma el móvil. Mira la pantall