14. ¿O acaso crees que soy una bruja…?
—¿Dónde están las otras cachorras? —es la pregunta firme y potente que realiza el Alfa Supremo.
Los lobos se levantan de inmediato, obedeciendo la orden. El sufrimiento se refleja en sus rostros como sombras grabadas a fuego, profundas, antiguas, casi irreparables.
Arón se sumerge en sus memorias, y a través de ellas, contempla las atrocidades que cometió Primo, el Alfa que los sometía con crueldad.
Para Primo, ellos no eran más que escoria. Bestias deformes que no merecían dignidad ni com