CAPÍTULO 54. Una mujer al borde de la ira
Lauren se quedó completamente paralizada cuando vio a aquella mujer frente a ella, elegante, furiosa y absolutamente convencida de su lugar en el mundo.
—¿Eres estúpida o muda? —graznó Heidi.
—¿Perdón…? —murmuró Lauren aturdida, porque si era honesta, no estaba preparada para aquel encuentro.
—¡Ah! ¡Entonces eres sorda! ¡Soy la prometida de Mark, y este es el departamento de Mark! —gritó Heidi y durante un segundo, el cerebro de Lauren se negó a procesar la información.
Prometida.
La palabra