Mundo ficciónIniciar sesiónLISA GALINDO
—Yo encantado de tenerte encerrada aquí, escondida de cualquier curioso, solo para mí, para mi deleite, mi pelirroja personal —dijo acercándose a mí, acariciando mi mejilla con ternura—, pero no sería bueno para ti. Tienes que salir, con la frente en alto, tienes que recordar que nadie en este maldito mundo es perfecto, que nadie tiene el derecho de señalarte con el







