KATIA VEGA
—Sufriste de un intento de aborto… —dijo la doctora mientras Marcos, sentado a mi lado, tenía atrapada mi mano entre las suyas, con la mirada perdida, afectado por la noticia—. Recomiendo que tenga reposo absoluto y no haga viajes largos de momento. También debe de evitar cualquier noticia que la altere.
—Pide mucho, doctora… —contesté y bajé la mirada hacia mi vientre. Mis bebés estaban sufriendo por mi culpa, por permitir que lo que estaba ocurriendo me afectara.
—Pues es lo mínim