Capitulo 17.
Una vez en la habitación, cerré la puerta y me llevé las manos a la cabeza.
¿Que carajos fué lo que firme?, ¿Acaso ese contrato me convierte en la amante de ese hombre?, O peor, en su prostituta, porque si me va a pagar para que lo atienda solo a él y eso incluye todo tipo de "atenciones", la palabra amante pareciera un eufemismo.
-No, no, no y no-Me dije a mi misma.
Después de haberme negado tanto en mi anterior empleo, no puedo caer tan fácilmente en este... Aunque si comparo a Salvatore con