Capitulo 68. Parte I
-¡Dios mío!, ¡Esto es un castillo!-Exclama una voz femenina bastante conocida, era mi amiga.
Aun teniéndolos a los dos al frente, no podíamos creer que hubiesen venido.
-No me vean así, estoy aquí porque ella me convenció-Dice Sebastián, señalando a la pelirroja que trae al lado-Esta casa solo me trae malos recuerdos.
Debí imaginar que mi amiga estaba detrás de todo esto, y él, está demostrando que literalmente, hace lo que sea por ella.
Antonella no se aguanta y corre a darle un fuerte abrazo