LA AMANTE VIRGEN. CAPÍTULO 48. Una autorización.
LA AMANTE VIRGEN. CAPÍTULO 48. Una autorización.
Gideon se levantó como un resorte, con la furia ardiendo en sus ojos. Podía sentir el peso de las miradas de la sala sobre él, pero lo único que le importaba era Callie y lo que acababa de desatar. No podía creer que ella hubiera ido tan lejos.
—¡Eso es una basura! —gruñó y su voz resonó con intensidad en la sala—. ¡No puedo creer que me estés acusando de esto!
Pero antes de que el juez golpeara con su mazo sobre la madera o aquello se convirtier