CAPÍTULO 140. Un pequeño paraíso
CAPÍTULO 140. Un pequeño paraíso
Por si alguien tiene dudas, es válido especificar que nada en el mundo se mueve tan rápido como la lengua de una mujer herida. En el fondo Alejandra incluso sentía pena por Claudette. Bien decía el refrán: Que no te enorgullezca que un hombre deje a su mujer por ti, solo es Dios mostrándote un adelanto de lo que te espera con él.
Claudette le confesó a la policía hasta lo que no imaginaban Alejandra y Scott. Le contó a la policía todo sobre los crímenes de Alber